lunes, 30 de noviembre de 2020

Taburete de noche

El taburete que le pusimos a una de nuestras Julias como mesita de noche, cuando redecoramos sus habitaciones, lo encontramos en la calle...Tuvimos que encolar las patitas y, por supuesto, le dimos un tremendo fregoteo con agua y amoniaco, pero luego lo dejamos tal cual estaba, pues su aire ajado y destartalado nos gustaba. A nuestra niña, sin embargo, tanto desgaste le chirriaba un poco, y no tardó en pedir, por favor, una manita de pintura. ¡Pues faltaría más! Con tan solo una capa de color blanco a la tiza quedó el banquito como nuevo, sin perder ni un ápice de su estilo vintage y romántico. Y Julia, tan contenta y agradecida. No quiere ni oír sobre la posibilidad de cambiarlo por una mesilla, y eso que, cada vez que vemos en tiendas algún modelo que le pueda encajar, le enviamos foto... Pues no, ninguna le roba el corazón como la pequeña banqueta, compañera infatigable de su descanso nocturno...





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Y de otros muchos dormitorios a lo largo y ancho del planeta... ¿Cómo lo veis?


viernes, 27 de noviembre de 2020

¡Muy shabby!

No sabemos muy bien cuántos años han pasado desde que nos encontramos esta lámpara en una cuba de derribo en plena calle. La funda de ganchillo fue la que nos hizo tilín, por supuesto; no podíamos entender cómo se habían deshecho de algo así, confeccionado a mano... 

Todo ese tiempo ha estado en el taller sin que le hiciéramos mucho caso, hasta que el otro día nos dio por ahí... Lo primero fue quitar el trabajo de crochet para ver qué se cocía debajo de él...

La estructura metálica estaba algo estropeada, pero nada que una manita de pintura en spray no arregle.

Así quedó de blanca y lustrosa... Tanto, que tal cual comenzó a enamorarnos...

Lo siguiente, cambiar el cableado negro que traía por otro igual de níveo que la pantalla, para no desentonar...

Os dijimos que nos estábamos enamorando de la estructura, y de ese amor surgió la inspiración; ¡íbamos a convertirla en protagonista!


Junto con estas flores, pertenecientes a un cinturón que no usábamos..., 


..., y estas otras que hemos enredado a lo largo del nuevo cableado.


Os preguntaréis qué ha sido de la funda de ganchillo. Por supuesto, se encuentra recién lavadita a muy buen recaudo, y esperando a ser colocada en su lámpara. Pero nos ha gustado tanto el resultado final que hoy os mostramos, que vamos a disfrutarla unos días así...


Este aire tan femenino y romántico, tan "shabby", nos encanta...¿Y a vosotros?  


¡FELIZ FIN DE SEMANA!



lunes, 23 de noviembre de 2020

Reclamos con estilo...

Es curioso cómo, con las mascarillas, todos somos guapos... ¿Os habéis dado cuenta? Y es que los ojos son un reclamo al que nos hemos acostumbrado como únicos en interpretar emociones. Intentamos expresar con ellos todo lo que la totalidad del rostro hacía antes. Sonreír con la mirada no es fácil para algunos, pero otros lo hacemos con facilidad, y no por la ausencia de boca y mejillas que asomen a la vista. Hemos aprendido otra forma de expresión y relación; conocernos en tiempos de pandemia se hace complicado, pero con imaginación, hasta llegamos a reclamar atención. Como estos maderos tan expresivos que atraen al que lo lee y hace que se acerquen con  placer a establecimientos y hogares que así lo requieren.










Y vosotros..., ¿reclamáis con la mirada? 



viernes, 20 de noviembre de 2020

En su pared...

Hoy os mostramos un sencillo trabajo; nos encargaron pintar de blanco envejecido este aplique de pared. Lo trajeron tal cual, sin las tulipas de cristal, que las tiene.


Le dimos tres manos de pintura blanca a la tiza. Lo hicimos con pincel. Al finalizar, lijamos para suavizar, sobre todo, al tacto.

Para envejecer, primero dimos una capa generosa de cera por todo el aplique y, a continuación, mezclamos en un cacharrito más cera, calentada previamente en el microondas, con betún de Judea. Esta mezcla, con un pañito de algodón, la fuimos aplicando por las zonas más molduradas o sobresalientes de la pieza en cuestión.

No solemos envejecer demasiado, lo suficiente para darle al adorno más volumen, menos monotonía; más juego, en definitiva. 


Pero la intensidad depende del gusto de cada uno. Lo cierto es que el betún nos encanta para este menester, y siempre tenemos en él a un gran aliado.


Por último, dejamos secar y lustramos con otro paño de algodón. En esta ultima foto no se aprecia demasiado la terminación, pues había demasiada luz... Y cuando editamos las fotos, el aplique ya no estaba con nosotras... Nos han prometido foto con las tulipas, y ya colocado en su pared...


..., pero aún no ha llegado... Así que, esto es todo por hoy, amigos. 


¡FELIZ FIN DE SEMANA!



lunes, 16 de noviembre de 2020

Yo soy tu "influencer"...

Está claro que las nuevas rutilantes estrellas del panorama mediático actual son los "influencers". A través de las redes sociales, sobre todo Instagram, estas personas, aupadas al firmamento de la fama, van dirigiendo hábilmente nuestros gustos a través de sus opiniones sobre moda, belleza, alimentación, tecnología... Y todos, en mayor o menor medida, tenemos en cuenta sus puntos de vista...El otro día, una de nuestras hijas entró en el baño mientras una de nosotras se arreglaba y, al descubrir un producto de higiene en el lavabo, comentó muy sorprendida "-Anda, mamá, ¿tú usas esto?, yo quería comprarlo pues "fulanita de tal" ha dicho que es buenísimo para la piel"... ¿Sabéis cuánto tiempo llevaba esta madre recomendándole a su hija que usara ese jabón? Años...  Sin embargo, esta misma conversación nos dio qué pensar, y llegamos a una importante conclusión; ¡las madres somos las primeras "influencers" de la Humanidad! Vale, vale que llegados a una determinada edad, nuestros niños no nos hacen ni puñetero caso, y al ejemplo anterior nos remitimos, pero, en realidad, eso es un poco de fachada; en el fondo, la base de esos hombres y mujeres en los que se están convirtiendo ha sido modelada, en gran parte, por nosotras... Si ahora ellos eligen tal forma de vestir, de comer o tal otra de maquillarse, sin duda, viene determinada por esas horas y horas de maternal dedicación. Aunque, en realidad, de lo que más orgullosas nos sentimos es de lo buenas personas que son, y ahí es donde más nos gustaría pensar que hemos podido influir... Por cierto, abajo nuestros cuatro churumbeles, hace unos cuantos años, y cuando casi todo lo que decíamos y hacíamos era perfecto...











Madres del mundo, que sepáis que somos todas unas estrellas; ¡somos "influencers"!



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