miércoles, 26 de julio de 2017

Cascos de interior...

Las dos somos chicas moteras, ¿no os lo habíamos contado antes? Pues sí, de paquete, pero moteras a fin de cuentas... Una de nosotras lleva más de treinta años en el asiento de atrás de la moto de su media naranja. La otra tuvo la suya propia, cosas del pasado..., y ahora también se pasea en la trasera de la de su consorte. ¡Y nos encanta! A veces quedamos los cuatro para tapear por el centro, y allá que nos vamos motorizados, con la sensación de libertad inigualable que proporciona este transporte. Los viajes largos, sin embargo, quedaron atrás... La maternidad limitó nuestras ansias de aventuras considerablemente y, aunque conductores responsables, un potente motor y dos ruedas no dejan de tener su poquito de riesgo. El caso es que uno de nuestros vástagos, a punto de cumplir los dieciocho, no deja de dar la monserga con que quiere un ciclomotor, cosa que a la madre del muchacho le pone los pelos de punta... La respuesta ha sido rotunda, igual de rotunda que con el tema de los tatuajes; -"¡Cuando te vayas de casa te podrás comprar hasta la moto de Batman, pero mientras vivas aquí, nada de nada". El padre de la criatura se abstiene de comentar en voz alta (-¡yo he tenido moto toda la vida, y aquí sigo..!), por la cuenta que le trae... Inflexibles, superprotectoras, cagadas (con perdón). Sí, sí, lo sabemos, pero en esta santa casa no entra otro vehículo que necesite un casco diferente al vintage y decorativo que veis en la foto de abajo. 




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¿Tenéis adolescentes con moto? Y si es así, ¿Cómo lo lleváis?


lunes, 24 de julio de 2017

Yo tengo unos palillos con cintas "colorás"

Así, de esta manera, comienzan unas famosísimas y antiquísimas sevillanas (cante y baile típico de nuestra tierra) con las que parece saltar en nosotras (y en más de uno) un resorte que hace levantarnos y ponernos a danzar sin dilación. No en vano, el estribillo de su letra dice...

Se van solos los pies, sin querer,
dan ganas de bailar, de bailar,
dan ganas de bailar.
Ole con ole y olé,
que con el ría, ría, ría pitá.

Pero no son las castañuelas nuestro tema de hoy, no.... Es algo menos artístico y más mundano. ¡Los mal llamados palillos de dientes! Y diréis vosotros... ¿mal? ¿por qué? Pues porque está muy feo usarlos para "limpiar la dentambre". ¡Señores! ¡Un poquito de por favor! Los palillos están para otros menesteres, tales como pinchar con ellos ciertos alimentos que se colocan de entrantes o aperitivo en nuestras mesas, o simplemente para decorar ¿O no? Pues ya está todo dicho, caramba.












Esta última imagen es nuestra versión preferida, de nuestra querida amiga Nika Vintage, quien siempre encuentra maravillas. ¡Pasaos a ver su blog! 

Y vosotr@s.... ¿tenéis palilleros?


viernes, 21 de julio de 2017

Una peana "ornitológica"

¡La fortuna nos sorprende! Uno de nuestros hombres llegó a casa con otro maravilloso hallazgo callejero. Y es que en verano las obras inundan pisos en nuestro barrio, y la gente se deshace de pertenencias de las que ya están hartas y que, para nosotras, son tesoros. Esta peana para macetas estaba bastante desvencijada....



.. y la base superior rota... La pegamos con cola y... 


... en su parte trasera colocamos una fina pieza metálica para reforzar y evitar posteriores roturas.


No os hemos dicho que las patas estaban talladas, de forma ruda y artesanal, con unas curiosas cabezas de ave.


Tras el arreglo mencionado y una buena limpieza, procedimos a darle luz con pintura a la tiza en blanco roto.


Lija y cera....


Y lista para albergar plantas con muchísimo encanto.








Con nuestra peana "ornitológica" nos vamos al Finde Frugal de Marcela. ¡Acompañadnos y disfrutad de todas las, siempre, magníficas propuestas con que nos sorprenden sus participantes.


¡Feliz fin de semana!

miércoles, 19 de julio de 2017

En el rellano...

¿La primera impresión es la que cuenta o las apariencias engañan? ¿Con cual de las dos frases os quedaríais? Dicen que nuestro cerebro está programado para sacar una rápida idea de algo o alguien sin demasiada información, pero... ¿esa idea será la correcta? Una de nosotras es bastante confiada y toma decisiones al respecto bastante rápido. La otra, por el contrario, prefiere analizar con prudencia antes de llegar a una conclusión. Pero sí, nos gustan las primeras impresiones, aunque luego cambiemos de parecer. La estética es parte importante para nosotras, ¡qué le vamos a hacer! Y aunque suene a superficial, rodearse de belleza hace que generes pensamientos y acciones positiva (aquí hacemos un guiño a nuestra querida amiga Ángeles, fan incondicional del Pensamiento Positivo). Y volvemos al principio... La primera impresión... Incluso en el acceso al hogar, te hace sentir ganas de entrar en él y comprobar que su interior tiene la misma belleza que ese rellano tan bien decorado. 














Y vosotr@s... ¿cómo lleváis la primera impresión?



lunes, 17 de julio de 2017

¿Cotorras por estos lares?

La primera vez que los vimos en nuestra ciudad sería hace unos ocho o nueve años,  dando un paseo familiar por el emblemático parque de Maria Luisa. Una mancha verde voladora captó nuestra atención, para dejarnos boquiabiertas al descubrir que se trataba de un loro: ¿loros en Sevilla?... Mas tarde nos enteramos de que eran cotorras, pero, al ser completamente profanas en temas "pajariles", bicho volador, verde y azul, con alas y cola larga: loro para nosotras. El segundo contacto con estas exóticas aves se produjo cuando una de nosotras se mudó a su nueva casa. En el pequeño jardín que da a su dormitorio hay un níspero enorme que se cuela hasta su balcón. Cada primavera, una pareja de estos alados se traslada al árbol para dar cuenta de todos y cada de los frutos maduros. La primera vez que los vimos dando cuenta de su festín, fue todo un espectáculo; toda la familia acudió a observarlos, muy quieta y en silencio, para que no se fueran espantados. Después de cinco años llegando en la misma estación, ni nosotros ni ellos nos asombramos ni asustamos; convivimos pacíficamente y en armonía mientras una tiende la ropa y los otros se alimentan. Pero esta idílica relación, resulta que es un problema más allá de las fronteras del níspero, y es que estos simpáticos animales se han convertido en una plaga que amenaza nuestro ecosistema, y el de muchas otras ciudades y campos españoles, por lo que hay que comenzar a controlar, muy seriamente, su población... Y, aunque entendemos sobradamente los motivos, no deja de darnos mucha pena, pues esta simpática "avechucha" fue siempre el animal decorativo favorito de una de nosotras. Nos hacemos eco del post publicado por nuestra amiga Carmen, del blog "Con actitud y media" en el que nos habla de que toda acción tiene su reacción: el hecho de soltar en su día (por diversión, porque molestaban en casa..., a saber), una pareja de cotorras, está teniendo gravísimas consecuencias para nuestra fauna y flora. ¡Más nos habría valido tenerlas tan sólo decorando!














Ahora que el estilo "Urban Jungle" está de máxima actualidad, estos animalitos con plumas cobran el mayor de los protagonismos acompañando a plantas y fibras naturales, ¿no creéis? Pero, eso sí, en cualquier versión decorativa, salvo que hagamos un uso responsable de ellos como animal de compañía.


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