viernes, 18 de octubre de 2019

Un espejo heredado

Hace unos meses os mostrábamos el escritorio de patas de lenteja que habíamos terminado, compañero de una silla del mismo estilo. Pues bien, el conjunto, destinado al dormitorio de una adolescente, se completaba con este espejo de cuerpo entero.


Normalmente, cuando tenemos varios trabajos entre manos, cada una de pone con uno, y así avanzamos más rápidamente. Sin embargo, raro es el proyecto que, en algún momento,  no "ataquemos" las dos al unísono...



La dueña del espejo quería que sacáramos, con la lija, algún detalle de la pintura dorada original. Lo intentamos, pero esa capa era tan fina y frágil, que solo conseguíamos que se viera el color rojo inglés que la sustentaba. Así que, optamos por dar ligeros toques dorados con el pincel muy escurrido, en las cuatro esquinas...,



..., y parece que esta solución gustó a su propietaria.



Con el color beige hemos conseguido actualizar un espejo de corte clásico, perteneciente a la abuela de esta chica...,


..., concediéndole muchos más años de uso, a mano de nuevas generaciones.


¡Esta es la magia de la reutilización y redecoración de los objetos!


¡FELIZ FIN DE SEMANA!




lunes, 14 de octubre de 2019

Dime tu nombre...

Las cabezas pensantes están fatal... Nos va fallando la memoria a pasos agigantados, sobre todo a una de nosotras. La otra ha tenido la feliz idea toda su vida de apuntarlo todo, pero absolutamente todo, y eso le ha reportado pingües beneficios, en cuanto a su salud retentiva. No se nos pasa una cara, pero... "¿cómo porras se llamaba esta chica?" o... "Me he encontrado a tu cuñado...¿cuál era su nombre?". Ya en una ocasión os contamos que la de nosotros más desmemoriada usa la técnica de "relatar" el abecedario para localizar la inicial del nombre a buscar, y que, en la mayoría de los casos, surte efecto. Pero aún así, nos ha dado por pensar que sería bueno que cada persona llevara en su cabeza, bien visible, uno de esos porta tarjetas tan prácticos que dejarían bien claro el antropónimo (pero qué bien hablamos...) del susodicho en cuestión. Ahí lo dejamos.








¿Se os da bien retener nombres? ¿Y caras? ¿Cómo lleváis eso de la memoria?



viernes, 11 de octubre de 2019

Los cinco enanitos...

Carmen, vecina y amiga, nos confió sus banquitos de cocina, cinco en total. De buena madera y pequeño tamaño, se encontraban perfectos de estructura, pero necesitaban un poco de pintura que mejorara su aspecto.


Después de una profunda limpieza (al no encontrarse barnizados previamente, habían absorbido mucha grasa) y una ligera lija para igualar en lo posible la superficie, procedimos a pintar. 


Fueron de lo más agradecidos; el color blanco roto elegido se adhería con suma facilidad.


Tras tres capas y dos de barniz, para asegurar su uso y disfrute en la cocina, quedaron así. 


Conforme acabábamos un banquito, se lo subíamos a nuestra amiga, que no quería verse muy desaviada sin ellos, pues los usan a diario para comer. Por eso, solo hemos fotografiado los dos últimos.


Menos mal que Carmen ha tenido el detalle de enviarnos esta imagen de su cosecha, donde aparecen los cinco enanitos reunidos.


Y antes de despedirnos, queremos hacernos eco del octavo cumple blog del blog, Pumuky Manualidades, y que Pilar, su creadora, celebra con sorteo hasta el 22 de octubre... ¡Muchas felicidades, amiga!




¡FELIZ FIN DE SEMANA!


lunes, 7 de octubre de 2019

Cerezas deco...

Una de nosotras acude con relativa frecuencia al Valle del Jerte. Tiene la facilidad de disfrutar de una vivienda familiar cerca de la zona y, además, corre sangre extremeña por sus venas, con lo que aquella tierra, bellísima y entrañable, le tira bastante. En cada visita, ya es tradición traer unas bonitas cerezas de alabastro que se elaboran allí mismo y, no sabemos cuántas de esas están distribuidas por su piso de Sevilla. A tal menester se dedica su esposo, con su peculiar sentido de la estética; así, ya puedes encontrarte las cerezas colgando de la cadenita del ventilador de techo, enganchadas a la rejilla del aire acondicionado de la cocina, o en lugares más convencionales como algún tirador de un cajón, o éstas que veis, decorando una de las macetas... Estas "excentricidades" decorativas están tan integradas en nuestro paisaje cotidiano, que ni reparamos en ellas. Por eso, tan solo al descubrir fotos de otras cerezas en otros hogares fue que tomamos conciencia de las nuestras. Y decidimos que bien valía darles protagonismo en un post...







Queríamos comentaros una novedad en torno a nuestras publicaciones. A partir de esta semana, las reduciremos a dos; lunes y viernes. No damos más a basto... ¡Pero no dejéis de leernos, ¿eh?! Gracias por vuestra comprensión anticipada. ¡Nos vemos el viernes!


viernes, 4 de octubre de 2019

Mucho potencial...

Hoy os mostramos el trabajo realizado en esta mesilla, recogida de la calle, y a la que Graciano supo ver todo su potencial. Estaba algo estropeada y no era de mucha calidad (igual que la foto, pero hemos perdido la que le hicimos en el taller...). 


Sin embargo, estas circunstancias son las que más nos animan a la hora de transformar un mueble, pues más sorprendentes quedan los resultados. Pintura a la tiza blanca, al gusto de su nuevo propietario... 



..., y vía libre para el interior de los cajones. Nos decantamos por un color amarillo en consonancia con el papel elegido para forrar con decoupage la base de los mismos...,


¡Un precioso abecedario vintage!


Nos gusta cuando el interior sorprende por inesperado. No siempre nos piden terminar así los cajones pero, cuando lo hacen, es con lo que más disfrutamos.


También lo hacemos al envejecer ligeramente los muebles, son pequeños gestos que transforman...




Lo que hemos dicho, el resultado final sorprende ¿verdad?


Nos gustaría ver la cara que pondría su anterior propietario si viera lo que ha desechado...


Ya luce en casa de Graciano, que quedó encantado con ella. 

¡Feliz fin de semana!




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